Kaspersky ofertas
Kaspersky ofertas
Kaspersky ofertas

¿Cómo proteger a mis hijos en internet? Guía para padres y responsables

Cómo proteger a mis hijos en internet: consejos sencillos para una navegación más segura

Internet forma parte de la vida de los niños y adolescentes. Se usa para estudiar, hablar con amigos, ver videos, jugar, investigar, crear contenido y descubrir nuevos intereses.

Prohibir por completo el acceso a internet, en la mayoría de los casos, no es una solución realista. El reto es ayudar a niños y adolescentes a aprovechar los beneficios del entorno digital sin quedar desprotegidos frente a riesgos como el ciberacoso, las estafas, la exposición a contenido inapropiado, el robo de información, el contacto con desconocidos, el abuso y la explotación sexual.

Y existe un cambio importante en este panorama: la protección de los niños en internet ya no depende solo de los padres.

En varios países se han aprobado en los últimos años leyes específicas de protección infantil en el entorno digital, que establecen reglas para los productos y servicios digitales dirigidos a niños y adolescentes o que probablemente sean usados por ellos. (En Brasil, por ejemplo, esta legislación se conoce como ECA Digital, Ley N.º 15.211/2025, y prevé medidas relacionadas con seguridad, privacidad, protección de datos, supervisión parental y prevención de distintas formas de violencia en el entorno digital; consulta las leyes de protección infantil digital vigentes en tu país para conocer el marco aplicable.)

Pero el papel de la familia sigue siendo fundamental.

Entonces, ¿cómo proteger a mis hijos en internet?

La respuesta empieza mucho antes de instalar una aplicación de control parental.

La primera protección es conversar

Una de las recomendaciones más importantes de UNICEF es mantener conversaciones honestas con los hijos sobre cómo usan internet, con quién hablan y quién puede ver lo que publican.

Esto parece simple, pero marca una enorme diferencia.

Un niño que tiene miedo de contarles a sus padres que recibió un mensaje extraño puede intentar resolver el problema solo.

Un adolescente que cree que le quitarán el celular si admite que sufrió ciberacoso puede simplemente esconder lo que está pasando.

Por eso, una regla importante debería ser:

si algo en internet asusta, avergüenza, amenaza o incomoda a tu hijo, él necesita saber que puede contar contigo.

El objetivo no es crear un ambiente en el que el niño le tenga miedo a la tecnología.

Es crear un ambiente en el que sepa cuándo y cómo pedir ayuda.

Explícale que internet deja una huella digital

Los niños y adolescentes pueden no darse cuenta de que una foto publicada hoy puede seguir circulando durante años.

UNICEF recomienda hablar con los hijos sobre la llamada huella digital: las fotos, videos, comentarios y otra información compartida en línea pueden dejar registros difíciles de controlar o borrar después.

Por eso, antes de publicar algo, vale la pena enseñar algunas preguntas simples:

  • ¿Me gustaría que esto lo vieran otras personas?
  • ¿Conozco a quién podría recibir esta información?
  • ¿Estoy mostrando información sobre dónde vivo o estudio?
  • ¿Esta imagen podría avergonzarme en el futuro?
  • ¿Estoy publicando algo sobre otra persona sin su autorización?

No se trata de enseñarle al niño a tener miedo de publicar.

Es enseñarle que publicar es distinto de conversar en privado.

Enséñale qué información nunca debe compartirse

Los niños deben aprender desde pequeños que cierta información es personal.

Entre ella está:

  • nombre completo;
  • dirección;
  • teléfono;
  • nombre de la escuela;
  • rutina diaria;
  • ubicación en tiempo real;
  • contraseñas;
  • códigos de autenticación;
  • datos bancarios;
  • documentos de identidad;
  • fotografías íntimas;
  • información sobre familiares.

UNICEF recomienda orientar a niños y adolescentes para que protejan su información personal y utilicen adecuadamente las configuraciones de privacidad de las plataformas.

Una regla simple puede ayudar:

Si no le entregarías esa información a un desconocido en la calle, piénsalo dos veces antes de ponerla en internet.

Enséñale a tu hijo a desconfiar de los desconocidos también en el entorno digital

Una persona puede parecer amigable en una red social, un juego en línea o una aplicación de mensajería.

Eso no significa que sea quien dice ser.

UNICEF recomienda que los niños tengan cuidado al aceptar solicitudes de amistad y que traten de verificar quién está detrás de un perfil.

Esto es especialmente importante en juegos en línea y redes sociales.

Un perfil puede usar:

  • la fotografía de otra persona;
  • un nombre falso;
  • una edad falsa;
  • información copiada de otra cuenta;
  • imágenes generadas o manipuladas con inteligencia artificial.

Por eso, enséñale a tu hijo que una persona conocida solo por internet sigue siendo una persona desconocida hasta que su identidad se confirme por otros medios apropiados.

Cuidado con el contacto de adultos desconocidos

Este es uno de los riesgos más serios del entorno digital.

Las redes sociales, las aplicaciones de mensajería, los juegos en línea y otras plataformas pueden usarse para establecer contacto con niños y adolescentes.

Un estudio de UNICEF Innocenti, ECPAT International e INTERPOL publicado en 2026 encontró que, en Brasil, el 19 % de los niños y adolescentes de 12 a 17 años entrevistados dijeron haber sufrido explotación o abuso sexual facilitados por la tecnología en un período de un año. El estudio estima cerca de 3 millones de víctimas en ese grupo de edad en el país. Aunque los números varían según la región, distintos organismos internacionales advierten que se trata de un riesgo relevante en todo el mundo.

El dato exige atención, pero también exige responsabilidad en la forma en que hablamos con nuestros hijos.

No basta con decir:

“No hables con desconocidos.”

Es mejor explicar por qué.

Y también enseñarle que, si alguien:

  • le pide que guarde un secreto;
  • le pide fotos;
  • insiste en tener una conversación privada;
  • intenta alejarlo de sus padres;
  • le ofrece regalos o dinero;
  • lo amenaza;
  • le pide información personal;
  • intenta concertar un encuentro;

es importante cortar el contacto de inmediato y contárselo a un adulto de confianza.

No conviertas el control parental en espionaje

Las herramientas de control parental pueden ser útiles, especialmente para los niños más pequeños.

Pero existe una diferencia entre supervisar y espiar.

Cada vez más marcos legales de protección infantil digital reconocen que niños y adolescentes tienen derecho a ser educados, orientados y acompañados por sus padres o responsables en el uso de internet, mediante un cuidado activo y continuo y herramientas de supervisión parental adecuadas a su edad y etapa de desarrollo.

La edad importa.

Un niño pequeño puede necesitar controles mucho más restrictivos.

Un adolescente, en cambio, necesita desarrollar progresivamente autonomía y responsabilidad.

Lo ideal es que las reglas se expliquen y, a medida que aumentan la edad y la madurez, se revisen.

Usa el control parental cuando tenga sentido

Las herramientas de control parental pueden ayudar a reducir la exposición a contenido inadecuado y a establecer límites de uso.

Entre los recursos disponibles actualmente están:

  • filtros de sitios web;
  • búsqueda segura;
  • bloqueo de categorías;
  • gestión del tiempo de pantalla;
  • reportes de uso;
  • controles de aplicaciones;
  • funciones de ubicación.

Kaspersky Safe Kids, por ejemplo, ofrece herramientas de filtrado de contenido, gestión del tiempo de pantalla, ubicación y reportes de actividad.

Pero ninguna herramienta sustituye la educación digital.

Un adolescente decidido a saltarse una regla puede buscar la forma de hacerlo.

Por eso, el control parental funciona mejor cuando va acompañado de diálogo.

Configura la privacidad de las redes sociales

No dejes las configuraciones de privacidad en su ajuste predeterminado sin revisar qué permiten.

UNICEF recomienda revisar las configuraciones de las plataformas para controlar quién puede ver la información, incluida la ubicación, y limitar la exposición de datos personales.

Según la plataforma, revisa:

  • quién puede ver el perfil;
  • quién puede enviar mensajes;
  • quién puede comentar;
  • quién puede etiquetar al niño;
  • quién puede encontrar la cuenta;
  • si se está compartiendo la ubicación;
  • qué aplicaciones tienen acceso a la cuenta;
  • qué datos se están recopilando.

Estas configuraciones pueden cambiar con las actualizaciones de las aplicaciones.

Por eso, no basta con configurarlas una sola vez.

Mantén el celular, la computadora y la tablet actualizados

Las actualizaciones no sirven solo para agregar funciones nuevas.

También pueden corregir vulnerabilidades de seguridad.

UNICEF recomienda mantener actualizados los dispositivos que usan los niños, con las versiones más recientes de su software.

Esto vale para:

  • teléfonos inteligentes;
  • tablets;
  • computadoras;
  • consolas;
  • relojes inteligentes;
  • otros dispositivos conectados.

También es importante mantener las aplicaciones actualizadas.

Usa una solución de seguridad

Un dispositivo que usa un niño puede recibir enlaces, archivos, aplicaciones y mensajes de distintas fuentes.

Por eso, además de las configuraciones de privacidad, vale la pena mantener una solución de seguridad adecuada para el dispositivo.

La propia guía de privacidad de UNICEF recomienda usar antivirus para proteger los dispositivos.

Una solución de seguridad puede ayudar a identificar malware, sitios maliciosos y otras amenazas.

Pero, de nuevo, no sustituye la educación.

Un niño puede caer en una estafa aunque el celular no tenga ningún virus.

Enséñale a tu hijo a reconocer el phishing

No toda estafa empieza con malware.

Un mensaje puede simplemente intentar convencer al niño de hacer clic en un enlace y entregar una contraseña.

Por ejemplo:

“¡Ganaste un premio!”

“Tu cuenta será bloqueada.”

“Haz clic para reclamar tu recompensa.”

“Tu juego necesita actualizarse.”

“Fuiste seleccionado.”

Enséñale al niño a desconfiar de los mensajes que generan urgencia, miedo o expectativa de recompensa.

Antes de hacer clic, debería preguntarse:

¿Esperaba recibir este mensaje?

¿Conozco a quién lo envió?

¿La dirección del sitio parece correcta?

¿Me están pidiendo una contraseña o un código?

Si hay duda, lo mejor es preguntarle a un adulto.

Las contraseñas también necesitan protección

Enséñale a tu hijo a no compartir contraseñas con amigos.

UNICEF recomienda que niños y adolescentes mantengan sus contraseñas privadas, incluso frente a amigos cercanos.

Siempre que sea posible, utiliza:

  • contraseñas fuertes y únicas;
  • autenticación multifactor;
  • un gestor de contraseñas;
  • recuperación de cuenta protegida.

Y explícale que un código de autenticación no debe enviarse a otra persona.

Si alguien pide un código recibido por SMS o por una aplicación de autenticación, eso debe tratarse como una señal de alerta.

Cuidado con las aplicaciones y los juegos

Antes de permitir que un niño instale una aplicación, vale la pena revisar:

  • quién desarrolló la aplicación;
  • qué permisos solicita;
  • para qué edad está indicada;
  • qué tipo de contenido tiene disponible;
  • si existe comunicación con otros usuarios;
  • si hay compras dentro de la aplicación;
  • qué información personal recopila.

UNICEF recomienda que los padres y responsables conozcan las aplicaciones, juegos y otras formas de entretenimiento que usan sus hijos, y que estén atentos a posibles riesgos de contenido o privacidad.

Esto es especialmente importante en los juegos multijugador.

El hecho de que un juego esté destinado a niños no significa que todas las personas presentes en las salas o partidas sean niños.

Los juegos en línea también requieren atención

Los juegos pueden ser excelentes herramientas de diversión, creatividad y socialización.

Pero algunos permiten:

  • chat de texto;
  • chat de voz;
  • mensajes privados;
  • creación de grupos;
  • intercambio de objetos;
  • compras;
  • interacción con desconocidos.

Por eso, revisa las configuraciones de privacidad y comunicación del juego.

Si la función no es necesaria para el niño, considera desactivarla.

Y habla con él sobre qué hacer si otro jugador empieza a hacer preguntas personales o a comportarse de forma inadecuada.

Enséñale sobre el ciberacoso

El ciberacoso es el acoso que se practica por medio de tecnologías digitales.

Según UNICEF, puede ocurrir en redes sociales, plataformas de mensajería, juegos y celulares. Puede implicar difundir mentiras, compartir imágenes vergonzosas, enviar amenazas o hacerse pasar por otra persona.

El problema es que, en el entorno digital, el contenido puede llegar a mucha gente rápidamente y quedar disponible por mucho tiempo.

Por eso, si tu hijo está sufriendo ciberacoso:

  1. habla con él;
  2. no culpes a la víctima;
  3. guarda las pruebas;
  4. bloquea al agresor cuando corresponda;
  5. denuncia el contenido en la plataforma;
  6. acude a la escuela cuando el caso esté relacionado con el entorno escolar;
  7. busca ayuda especializada o a las autoridades cuando haya amenaza o violencia.

UNICEF recomienda guardar mensajes y capturas de pantalla que ayuden a demostrar lo que ocurrió.

Observa los cambios de comportamiento

No todo cambio de comportamiento significa que existe un problema en línea.

Pero algunas señales merecen atención.

Por ejemplo, el niño puede:

  • volverse repentinamente muy reservado;
  • mostrar miedo al recibir mensajes;
  • evitar ciertas plataformas;
  • sentirse angustiado después de usar el celular;
  • perder el interés en actividades que antes disfrutaba;
  • presentar cambios importantes en el sueño;
  • mostrar miedo de hablar sobre lo que pasa en línea.

Distintos organismos de derechos humanos también señalan los cambios de comportamiento, el aislamiento y el miedo excesivo como posibles indicios de violencia que merecen atención.

Esto no significa que estas señales demuestren que hubo violencia.

Significa que pueden justificar una conversación cuidadosa.

No le quites el celular de inmediato si tu hijo pide ayuda

Esta puede ser una de las reacciones más difíciles para los padres.

Imagina que tu hijo te cuenta que recibió un mensaje inapropiado.

La reacción automática puede ser:

“¡Te lo advertí! Te voy a quitar el celular.”

El problema es que esto puede enseñarle al niño una lección peligrosa:

“Si cuento lo que pasó, voy a perder el acceso a internet.”

La próxima vez, puede simplemente quedarse callado.

Una reacción más útil es primero entender qué pasó y proteger al niño.

Después, si es necesario, revisar las reglas de uso del dispositivo.

¿Qué hacer si tu hijo recibe contenido sexual?

Este es un momento en el que la tranquilidad de los adultos es importante.

No culpes al niño.

No lo amenaces.

No conviertas la conversación en un interrogatorio.

Trata de entender:

  • quién lo envió;
  • cuándo pasó;
  • en qué plataforma;
  • si hubo alguna amenaza;
  • si la persona está tratando de exigir algo;
  • si existen otros mensajes relacionados.

Conserva la información necesaria para una eventual denuncia y evita redistribuir imágenes o videos.

Si hay indicios de explotación, abuso, amenaza o extorsión, acude a los canales oficiales de protección de tu país.

En muchos países existen líneas telefónicas de denuncia de violaciones a los derechos humanos que funcionan las 24 horas y pueden recibir denuncias de cualquier persona, incluso de forma anónima (en Brasil, por ejemplo, ese servicio se llama Disque 100). Averigua cuál es el canal equivalente donde vives.

¿Qué hacer ante una amenaza en línea?

Si alguien está amenazando a tu hijo, no trates la situación simplemente como una “pelea de internet”.

Conserva las pruebas.

Toma capturas de pantalla cuando sea posible y registra:

  • nombre de usuario;
  • dirección del perfil;
  • fecha y hora;
  • mensajes;
  • enlaces;
  • archivos relacionados.

Después, usa las herramientas de denuncia de la plataforma.

Según la gravedad, acude también a las autoridades competentes.

En varios países, las líneas de denuncia de derechos humanos reciben también reportes de violaciones contra niños y adolescentes, tanto en el entorno en línea como fuera de él.

Cuidado con las imágenes producidas por inteligencia artificial

Este es un riesgo que ha ganado importancia en los últimos años.

La inteligencia artificial puede usarse para crear imágenes y videos falsos o para manipular imágenes existentes.

UNICEF advirtió en 2026 que la IA generativa está haciendo que algunas formas de ciberacoso sean más rápidas, dirigidas y difíciles de detectar, incluido el uso de deepfakes y aplicaciones capaces de producir imágenes sexualizadas falsas.

Por eso, la educación digital necesita seguirle el ritmo a la evolución de la tecnología.

Hoy, enseñarle a un niño a identificar una fotografía falsa puede ser tan importante como enseñarle a desconfiar de un perfil falso.

Enséñale que una imagen íntima nunca debe compartirse

Los niños y adolescentes necesitan entender que una imagen íntima puede copiarse y redistribuirse sin control.

Si alguien pide una fotografía íntima, la orientación debe ser clara:

no la envíes.

Si el niño ya la envió, la prioridad debe ser protegerlo y buscar ayuda, no culparlo.

El miedo al castigo puede hacer que esconda el problema y quede aún más expuesto a amenazas o extorsión.

No compartas en exceso información sobre tus propios hijos

La protección digital también empieza en los adultos.

Los padres y familiares suelen publicar:

  • fotos del niño;
  • nombre completo;
  • uniforme escolar;
  • ubicación;
  • rutina;
  • viajes;
  • información sobre cumpleaños;
  • imágenes de la casa.

Antes de publicar, piensa cuánta de esa información realmente necesita estar disponible públicamente.

UNICEF recomienda que los propios adultos sean cuidadosos con lo que comparten sobre sus hijos y que den ejemplo de buenos hábitos digitales.

Crea reglas digitales para la familia

En lugar de crear decenas de prohibiciones, establece algunas reglas simples.

Por ejemplo:

1. Nunca compartas contraseñas ni códigos.

2. No converses en privado con desconocidos sin contárselo a un adulto.

3. No envíes fotos íntimas.

4. No hagas clic en enlaces sospechosos.

5. Si algo te asusta o te avergüenza, cuéntalo de inmediato.

6. No compartas información personal.

7. Sé respetuoso con las demás personas.

8. No aceptes cualquier solicitud de amistad.

9. Usa las herramientas de denuncia y bloqueo cuando sea necesario.

10. Lo que pasa en internet también puede tener consecuencias fuera de ella.

Estas reglas deben adaptarse a la edad del niño.

Acuerda horarios y límites para el uso de la tecnología

La seguridad digital no significa solo evitar estafas.

También implica construir una relación sana con la tecnología.

UNICEF recomienda equilibrar las actividades en línea con actividades fuera de internet, como juegos, ejercicio, convivencia familiar y otras formas de recreación.

La familia puede establecer reglas sobre:

  • horarios de uso;
  • uso durante las comidas;
  • el celular en el cuarto;
  • uso durante la madrugada;
  • tiempo dedicado a los juegos;
  • uso durante el estudio.

Más importante que una regla universal es encontrar un equilibrio adecuado a la edad, la rutina y las necesidades del niño.

No existe una edad en la que el niño quede automáticamente a salvo

Un niño de 12 años no se vuelve automáticamente capaz de identificar estafas solo porque cumplió 12 años.

De la misma forma, un adolescente de 16 años puede ser víctima de ingeniería social, ciberacoso o manipulación.

La autonomía digital debe crecer de forma progresiva.

Cada vez más marcos de protección infantil digital reconocen que la protección debe considerar la autonomía y el desarrollo progresivo del niño y del adolescente.

Esto significa que la supervisión y la libertad necesitan cambiar conforme avanza la madurez.

El papel de los padres cambió

Antes, proteger a un niño significaba principalmente saber:

“¿Dónde está?”

Hoy también necesitamos preguntar:

“¿Con quién está hablando?”

“¿Qué aplicaciones está usando?”

“¿Qué información está compartiendo?”

“¿Qué tipo de contenido está recibiendo?”

“¿Quién puede encontrarlo?”

“¿Sabe pedir ayuda cuando algo sale mal?”

Este acompañamiento no tiene que significar controlar cada movimiento.

Significa participar en la vida digital de los hijos.

Las nuevas leyes están cambiando la protección de los niños en internet

Cada vez más países cuentan con legislación específica sobre la protección de niños y adolescentes en el entorno digital.

En Brasil, por ejemplo, la Ley N.º 15.211/2025, conocida como ECA Digital, establece reglas para los productos y servicios digitales dirigidos a niños y adolescentes o de acceso probable por ese público. Según la autoridad de protección de datos del país, la ley creó obligaciones para las plataformas digitales relacionadas con la prevención y mitigación de riesgos, incluida la supervisión parental, la verificación de edad, los videojuegos y la publicidad comercial.

Las autoridades destacan que esta protección es una responsabilidad compartida entre la familia, la sociedad, el Estado y las plataformas.

Esto es importante porque la seguridad de los niños no puede depender exclusivamente de la capacidad de los padres para seguirle el paso a todos los cambios tecnológicos. Vale la pena consultar si tu país cuenta con una legislación equivalente y qué obligaciones establece para las plataformas.

La tecnología ayuda, pero no sustituye a los padres

Los filtros, antivirus, controles parentales, configuraciones de privacidad y mecanismos de seguridad son herramientas importantes.

Pero ninguna de ellas puede sustituir una conversación.

Un niño necesita saber que puede acudir a sus padres cuando:

  • alguien le pide que guarde un secreto;
  • recibe una amenaza;
  • encuentra contenido perturbador;
  • sufre acoso;
  • recibe una propuesta extraña;
  • hace clic en un enlace sospechoso;
  • comparte algo por error;
  • comete un error.

La mejor protección es la que permite que el niño pida ayuda antes de que el problema crezca.

Lista de verificación: ¿cómo proteger a mis hijos en internet?

Usa esta lista para revisar la seguridad digital de la familia:

Dispositivos

  • El celular, la tablet y la computadora están actualizados.
  • Las aplicaciones están actualizadas.
  • Existe una solución de seguridad adecuada.
  • El bloqueo de pantalla está activado.
  • Las funciones de ubicación se revisan con regularidad.

Cuentas

  • Cada cuenta tiene una contraseña fuerte y única.
  • La autenticación multifactor está activada cuando está disponible.
  • Las contraseñas no se comparten con amigos.
  • Los códigos de autenticación nunca se entregan a terceros.

Redes sociales

  • El perfil está configurado con la privacidad adecuada.
  • La ubicación no se comparte públicamente.
  • Los mensajes de desconocidos están limitados.
  • El niño sabe cómo bloquear y denunciar usuarios.

Juegos

  • Las configuraciones de privacidad fueron revisadas.
  • El chat de voz y los mensajes están configurados adecuadamente.
  • Las compras dentro del juego están protegidas.
  • El niño sabe que otros jugadores pueden no ser quienes dicen ser.

Educación

  • El niño sabe qué es el phishing.
  • Sabe que no debe compartir información personal.
  • Sabe que no debe enviar imágenes íntimas.
  • Sabe cómo denunciar el ciberacoso.
  • Sabe que puede hablar con un adulto cuando algo sale mal.

Cómo proteger a mis hijos en internet: la respuesta no es prohibir

Internet ofrece oportunidades importantes para niños y adolescentes.

Les permite aprender, crear, jugar, conversar, participar en comunidades y desarrollar nuevas habilidades. La propia UNICEF destaca estos beneficios al mismo tiempo que llama la atención sobre riesgos relacionados con la privacidad, la seguridad, el contenido dañino, la violencia y la explotación.

Por eso, simplemente quitarles internet a los hijos no resuelve el problema.

El camino más seguro es combinar educación, diálogo, supervisión adecuada a la edad, configuraciones de privacidad, herramientas de seguridad y participación de los padres.

La tecnología puede ayudar a proteger.

Pero, sobre todo, el niño necesita saber que hay alguien del otro lado de la pantalla dispuesto a escucharlo.

Conclusión

¿Cómo proteger a mis hijos en internet?

Empieza conversando.

Enséñales a tus hijos a proteger su información personal, a reconocer comportamientos sospechosos, a desconfiar de perfiles desconocidos, a usar las configuraciones de privacidad y a pedir ayuda cuando algo parezca estar mal.

Mantén los dispositivos actualizados, usa recursos de seguridad y, cuando sea apropiado, herramientas de control parental.

Pero no conviertas la seguridad digital en vigilancia permanente.

Los niños y adolescentes necesitan aprender gradualmente a navegar por el mundo digital con autonomía y responsabilidad. Las nuevas leyes de protección infantil digital insisten justamente en la necesidad de considerar esa autonomía y la etapa de desarrollo de cada persona.

Y existe una regla que sirve para prácticamente cualquier situación:

si tu hijo tiene miedo de contarte lo que pasó en internet, la protección ya llegó tarde.

Crea desde temprano un ambiente en el que sepa que puede acudir a ti.

Porque, al final, la mejor herramienta de seguridad digital no es una aplicación.

Es la confianza.

Preguntas frecuentes

¿Cómo proteger a mi hijo en internet?

Combina el diálogo, la educación digital, la supervisión adecuada a la edad, las configuraciones de privacidad, los dispositivos actualizados y las herramientas de seguridad. UNICEF recomienda establecer reglas claras, hablar sobre privacidad y acompañar las actividades en línea de los niños.

¿Debo instalar una aplicación de control parental?

Puede ser útil, sobre todo para los niños más pequeños. Las herramientas de control parental pueden ayudar con filtros de contenido, búsqueda segura, tiempo de pantalla y otras funciones. Lo importante es usarlas de forma proporcional a la edad y acompañadas de diálogo.

¿Mi hijo debería tener redes sociales?

La decisión debe considerar la edad, la madurez, las reglas de la plataforma y la legislación aplicable. Más importante que simplemente permitirlo o prohibirlo es conversar sobre privacidad, contactos, contenido y mecanismos de denuncia.

¿Cómo saber si mi hijo está sufriendo ciberacoso?

Observa cambios importantes de comportamiento, aislamiento, miedo o angustia relacionados con el uso de internet. Estas señales no demuestran que exista ciberacoso, pero justifican una conversación cuidadosa. UNICEF recomienda buscar a un adulto de confianza y guardar pruebas cuando haya abuso.

¿Qué hacer si alguien amenaza a mi hijo por internet?

Conserva las pruebas, evita confrontar al agresor, usa las herramientas de denuncia de la plataforma y acude a las autoridades competentes cuando sea necesario. En muchos países existen líneas de denuncia de derechos humanos que también reciben reportes de violaciones contra niños y adolescentes.

¿Qué hacer si un desconocido le pide fotos a mi hijo?

Orienta al niño para que no envíe las imágenes, corte el contacto y se lo cuente de inmediato a un adulto de confianza. Si hay amenaza, extorsión, abuso o explotación, conserva la información relevante y acude a los canales oficiales de denuncia de tu país.

¿Es seguro que mi hijo hable con personas que conoció en juegos?

No es posible asumir que una persona conocida en un juego sea quien dice ser. A los niños se les debe orientar para que no compartan información personal y para que busquen a un adulto cuando alguien intente establecer contacto privado o haga preguntas inapropiadas.

¿Cómo proteger la privacidad de mi hijo?

Revisa las configuraciones de privacidad de las redes sociales, limita quién puede ver la información y la ubicación, usa contraseñas fuertes y autenticación multifactor, y enséñale al niño a no compartir datos personales.

¿Mi hijo necesita antivirus?

UNICEF recomienda usar antivirus para proteger los dispositivos. Además, mantén actualizados el sistema operativo y las aplicaciones.

¿El control parental sustituye la conversación?

No. Las herramientas pueden reducir ciertos riesgos, pero no pueden enseñarle al niño a reconocer la manipulación, el ciberacoso, el phishing o un comportamiento inapropiado. La educación y el diálogo siguen siendo esenciales.

¿Qué es el ECA Digital?

Es la Ley N.º 15.211/2025 de Brasil, que establece reglas para la protección de niños y adolescentes en entornos digitales. La legislación crea obligaciones para las plataformas y aborda temas como seguridad, privacidad, supervisión parental, verificación de edad, videojuegos y publicidad. Varios otros países cuentan con leyes similares; conviene revisar cuál aplica en el tuyo.

¿La protección digital de los niños es responsabilidad solo de los padres?

No. Las autoridades destacan una responsabilidad compartida entre la familia, la sociedad, el Estado y las plataformas.

¿Existe algún canal para denunciar violencia contra niños en internet?

Sí. La mayoría de los países cuentan con líneas telefónicas o canales en línea que reciben denuncias de violaciones de derechos humanos, muchas veces disponibles las 24 horas y de forma anónima (en Brasil, por ejemplo, ese servicio es el Disque 100). Consulta cuál es el canal oficial equivalente en tu país.

Descubre cómo una solución de seguridad puede ayudarte a proteger tus dispositivos.

Ver planes y ofertas de Kaspersky
Kaspersky ofertas