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10 estafas virtuales que están engañando a miles de personas

10 estafas virtuales que están engañando a miles de personas

Resumen ejecutivo

Las estafas virtuales han crecido de forma alarmante en los últimos años. En Brasil, se estima que cerca del 24% de las personas mayores de 16 años fueron víctimas de algún fraude digital en 2025, lo que representa más de 40 millones de personas afectadas en ese país. Entre marzo de 2025 y febrero de 2026 se registraron allí 34.500 millones de intentos de fraude digital. Las pérdidas económicas también fueron altas: solo en 2025, 16,5 millones de brasileños sufrieron pérdidas que sumaron cerca de 21.200 millones de reales (la moneda de Brasil). Las estafas se suceden a un ritmo acelerado: muchos estudios muestran un promedio de varios ataques por minuto contra ciudadanos comunes.

Aunque las cifras citadas en este artículo provienen de estudios brasileños, las mismas tácticas se repiten en prácticamente todos los países de habla hispana, adaptadas a los sistemas de pago y a las instituciones locales. Por ejemplo, muchas de las estafas descritas aquí giran en torno a sistemas de transferencia instantánea entre cuentas bancarias (en Brasil este tipo de fraude se conoce como el “golpe del Pix”; el mismo mecanismo aplica a sistemas de pago instantáneo de otros países, como SPEI en México o las transferencias inmediatas de otros bancos). El resto del artículo usa el término genérico “transferencia instantánea” o “pago instantáneo” para referirse a este tipo de operación.

Las estrategias varían, pero tienen en común la ingeniería social (convencer a la víctima de actuar de forma precipitada) y el uso de canales digitales masivos, como mensajes en apps, SMS, correos electrónicos o sitios falsos. Los delincuentes se aprovechan de momentos de urgencia, ofertas atractivas o se hacen pasar por personas y empresas conocidas. Para cada tipo de estafa existen señales de alerta (promesas exageradas, errores de escritura en los mensajes, URLs extrañas, solicitudes de datos sensibles o dinero, etc.), además de perjuicios que van más allá de lo económico, incluyendo robo de identidad y exposición de datos personales.

Este artículo presenta 10 estafas virtuales actuales (2024-2026) que están engañando a la gente. Para cada una describimos su funcionamiento, los canales de ataque, ejemplos o estadísticas, señales de alerta y medidas de prevención y respuesta inmediata (incluyendo contactos útiles como el banco, la policía y las agencias de protección al consumidor). Al final, incluimos recomendaciones generales de seguridad digital y una lista de recursos oficiales y de empresas de seguridad para consulta. El objetivo es darle al lector información práctica y confiable para reconocer y evitar fraudes en línea cada vez más sofisticados.

1. Estafa del WhatsApp clonado

Ilustración de un smartphone con el ícono de WhatsApp bloqueado por un candado rojo, que representa la clonación de la cuenta

Cómo funciona: Los delincuentes obtienen el número de teléfono y el nombre de la víctima e intentan clonar la cuenta de WhatsApp en otro dispositivo. Para ello, basta con información básica (por ejemplo, el nombre y un WhatsApp activo en otra cuenta) y acceso al código de activación enviado por SMS. Los estafadores se ponen en contacto haciéndose pasar por empresas o incluso por el propio WhatsApp, pidiendo el código de verificación enviado al usuario, con el pretexto de una supuesta falla, actualización o “protocolo de seguridad”. Con ese código, registran WhatsApp en el celular del delincuente e impiden que la víctima acceda a su cuenta. Después, usan la cuenta clonada para extorsionar a los contactos (pedir dinero a amigos o familiares) o difundir enlaces maliciosos.

Ejemplos y estadísticas: En 2024, la federación de bancos de Brasil registró 153.000 casos de estafas relacionadas con WhatsApp, el tipo más frecuente en ese período. Los relatos incluyen tanto clonación pura como mensajes donde el delincuente se hace pasar por un amigo o familiar que pide ayuda financiera urgente. También hay variantes en las que el estafador se presenta como empleado del “soporte técnico” de una aplicación o tienda en línea.

Señales de alerta: Desconfía si un contacto de WhatsApp te pide códigos de verificación o contraseñas, aunque parezca ser alguien conocido. Nunca envíes por mensaje el código que WhatsApp te envía por SMS. Presta atención a mensajes con errores de ortografía o que te redirigen a páginas externas. Otra señal es que te desconecten inesperadamente de la aplicación, lo cual puede indicar clonación.

Prevención: Activa la verificación en dos pasos en WhatsApp: define una contraseña personal que se solicitará periódicamente (esto impide que alguien registre tu cuenta sin ella). Mantén actualizados el sistema de tu celular y las aplicaciones de seguridad. Nunca instales aplicaciones fuera de las tiendas oficiales ni hagas clic en enlaces desconocidos en WhatsApp. Si sospechas de clonación (por ejemplo, la app te pide un código sin que lo hayas solicitado), apaga el teléfono, retira el chip y comunícate por internet a través de otro canal para desactivar tu WhatsApp (por el sitio oficial o el soporte).

Si caíste en la estafa: Avisa de inmediato a tus contactos que tu cuenta fue clonada y pídeles que ignoren cualquier solicitud de dinero o enlace. Abre otro dispositivo con tu chip y restaura WhatsApp para recuperar la cuenta (esto desactivará el dispositivo del estafador). Después, presenta una denuncia policial informando lo ocurrido y conserva las evidencias (capturas de pantalla de las conversaciones). Si la estafa provocó pérdidas económicas (por ejemplo, alguien transfirió dinero al delincuente), avisa a tu banco para bloquear transacciones sospechosas.

2. Estafa de las transferencias instantáneas y cobros falsos

Ilustración de un smartphone que muestra un código QR de pago con monedas cayendo, que representa fraudes con pagos instantáneos

Cómo funciona: Muchos países cuentan con sistemas de pago instantáneo entre cuentas bancarias, y estos también son blanco de fraudes. Las modalidades más comunes incluyen:

  • “El centavo”: El estafador envía o recibe una transferencia de un valor mínimo y luego se pone en contacto pidiendo que el usuario “devuelva” ese monto por error. La aplicación del banco entonces intenta identificar “dónde está el dinero”. Si la víctima se deja engañar y entra al enlace indicado, puede caer en phishing (una página falsa) o terminar enviando su contraseña al delincuente.
  • Códigos QR falsos o maliciosos: Se crean en páginas falsas de comercio electrónico, donde la víctima cree estar pagando una compra o una factura, pero el dinero termina en la cuenta del estafador.
  • Cobradores falsos: Conocido como la “estafa de la factura”. El usuario recibe una factura o código QR por correo, SMS o WhatsApp, paga normalmente creyendo que se trata de un impuesto o una compra, pero la factura es falsa y el dinero va a una cuenta fraudulenta.
  • Estafa del “reembolso”: Después de engañar a la víctima con otro esquema, el delincuente pide una transferencia “de devolución” de un monto que dice haber depositado por error, dejando a la víctima como responsable de la transferencia.
  • Coerción o acoso mediante pagos instantáneos: Uso indebido del sistema para forzar transferencias bajo amenazas.

Ejemplos y estadísticas: Según datos de Brasil, las estafas mediante pagos instantáneos representan el 24% de los fraudes electrónicos denunciados en ese país, donde el sistema ya es usado por 170 millones de personas, lo que atrae a delincuentes que se valen de anuncios falsos y perfiles falsos en redes sociales. Muchos bancos y bancos centrales han creado mecanismos que permiten al usuario disputar de inmediato una transacción sospechosa y bloquear los fondos en la cuenta de destino antes de que sean retirados; si se comprueba el fraude, el dinero se devuelve al pagador. Sin embargo, esto exige que la estafa se reporte al banco lo más rápido posible.

Señales de alerta: Desconfía de cobros inesperados por correo, WhatsApp o teléfono, especialmente si piden una transferencia o el pago de una factura a cuentas desconocidas. Antes que nada, verifica al beneficiario en la propia app del banco (la mayoría de estas apps muestran el número de identificación y el nombre del destinatario). En el caso de la estafa del “centavo”, recuerda: nadie necesita que le devuelvas unos centavos, y ningún banco pide eso como medida de protección. Si recibes una oferta o cobro por correo o WhatsApp, revisa el dominio de origen y nunca abras enlaces enviados por desconocidos. Presta atención a solicitudes urgentes de pago para “cancelar” fraudes o “liberar” supuestos créditos, ya que suelen ser trampas.

Prevención: Mantén actualizada la app de tu banco. Revisa tus datos bancarios registrados en contactos de confianza y confirma siempre el nombre y el número de identificación en la app antes de pagar. Consulta fuentes oficiales (sitio web o servicio de atención al cliente de tu banco) si tienes dudas. Usa las medidas de seguridad adicionales que ofrece tu banco, como verificar correctamente el nombre del destinatario. Activa las notificaciones del banco (push o SMS) para cada transacción, así te enterarás de inmediato si algo raro ocurre. Nunca compartas tokens o códigos de un solo uso por teléfono.

Cómo reaccionar: Si recibes cualquier transacción sospechosa, repórtala de inmediato a través de la app de tu banco. Si la app no resuelve el problema, llama al servicio de atención o a la defensoría de tu banco y guarda el número de caso. El banco debería activar el mecanismo de disputa o reversión para bloquear el traspaso. Además, presenta una denuncia policial (en la comisaría o en una plataforma en línea) para formalizar el reclamo; muchos países ya permiten hacer denuncias en línea por fraudes financieros. Si el banco no te reembolsa, presenta una queja ante el banco central o el organismo regulador financiero de tu país.

3. Clonación o cambio de la tarjeta de crédito/débito

Ilustración de dos tarjetas bancarias superpuestas, una de ellas cortada por la mitad, que representa el cambio o clonación de la tarjeta

Cómo funciona: En esta estafa (a menudo llamada “clonación” o de tipo “hombre en el medio”), un vendedor o empleado deshonesto cambia tu tarjeta en el momento de la compra. Mientras digitas la clave en el datáfono, el delincuente toma tu tarjeta y te devuelve otra (o la misma tarjeta, pero sin que notes el cambio). Con tu tarjeta y tu clave, pueden hacer compras a tu nombre. Una variante similar es cuando un estafador se hace pasar por empleado del banco y dice que enviará un mensajero falso para recoger la tarjeta con el pretexto de un “fraude”. Cortar la tarjeta o “cancelarla” frente a la víctima no impide que el chip siga funcionando, así que los delincuentes terminan usándola de todos modos.

Ejemplos y estadísticas: Este tipo de estafa fue el más mencionado en una encuesta de un foro de seguridad pública en Brasil en 2026, apareciendo en el 45% de los casos de fraude digital. Las asociaciones bancarias recomiendan recordar “pasar siempre tú mismo la tarjeta y verificar el monto en la pantalla del datáfono” para evitar cambios fraudulentos.

Señales de alerta: Presta atención si el vendedor te pide la tarjeta varias veces, cambia de datáfono sin motivo claro, o si la compra tarda más de lo normal al momento de pagar. Fíjate si el recibo tiene montos incorrectos o si el dispositivo de pago muestra cualquier señal de manipulación. La estafa del “mensajero”, en particular, incluye llamadas donde te piden cortar la tarjeta y te avisan que alguien “irá a tu casa a buscarla”. Recuerda: ningún banco envía un mensajero a recoger tu tarjeta.

Prevención: Al hacer compras, nunca entregues tu tarjeta; pásala tú mismo por el datáfono y confirma que sea realmente tu tarjeta la que te devuelven. Evita digitar la clave de forma completamente visible; cubre tu mano al escribirla. Prefiere establecimientos de confianza. Si recibes una llamada sospechosa que menciona problemas con tu tarjeta, cuelga de inmediato y vuelve a llamar al canal oficial del banco (usando el número que aparece al reverso de la tarjeta o en el sitio oficial) para verificar si es real.

Cómo reaccionar: Si notas que te cambiaron la tarjeta o que alguien intentó llevársela, contacta a tu banco de inmediato para bloquear la tarjeta física y la cuenta asociada. Presenta una denuncia policial relatando el fraude. Si hay movimientos indebidos, notifica al banco y da seguimiento a la disputa. Además, denuncia ante la agencia de protección al consumidor de tu país, ya que las estafas en establecimientos comerciales también pueden reportarse como práctica abusiva.

4. Falso centro de atención al cliente / falso empleado

Ilustración de un teléfono con un globo de mensaje de un banco falso y un triángulo de alerta, que representa el falso centro de atención al cliente

Cómo funciona: El delincuente llama o envía un mensaje haciéndose pasar por empleado de un banco, operadora de tarjetas, empresa de servicios u organismo gubernamental. Alega “problemas en tu cuenta”, “actualización del sistema”, “bloqueo de tarjeta”, “actualización de datos”, etc., y pide información personal, contraseñas o códigos de seguridad. Puede indicarte que instales una aplicación o hagas clic en un enlace para “resolver el problema”, pero esa app falsa roba datos u otorga acceso remoto al dispositivo (la llamada estafa de la “mano fantasma”). En otras variantes, te orientan a hacer transferencias “de devuelta” a cuentas aparentemente oficiales que, en realidad, son de los delincuentes.

Ejemplos y estadísticas: Las estafas por teléfono o WhatsApp que se hacen pasar por atención bancaria son frecuentes. En Brasil, el 28% de las 523.000 fraudes reportadas por la federación bancaria en 2024 correspondían a este tipo de engaño mediante WhatsApp o falsos agentes. Otros estudios señalan que el 31% de los fraudes digitales usan falsos centros telefónicos como método de contacto. Los relatos incluyen solicitudes de actualización de contraseña, confirmación de una transacción o “envío de un enlace para solucionar el problema”.

Señales de alerta: Los bancos NUNCA piden información como contraseñas, códigos de confirmación, datos de tarjeta o de identificación por teléfono o mensaje. Desconfía si alguien te llama diciendo que habla de tu banco y exige datos con urgencia. Verifica el origen de la llamada (número oficial o sospechoso). Si te piden instalar algo en tu celular, sospecha: ningún banco pide instalar aplicaciones fuera de la tienda oficial. Los mensajes con presión (“urgente, solo hoy”, “confirma ya”) o que piden enviar dinero para “análisis” o “corrección” son señal de estafa.

Prevención: Ten siempre a la mano los canales oficiales de tu banco. Si recibes un contacto sospechoso, cuelga y llama tú mismo al número oficial del banco (el que aparece en tu tarjeta o en el sitio web). En general, un cliente nunca necesita llamar ni dar su contraseña para resolver irregularidades detectadas; los bancos pueden llamarte, pero jamás piden contraseñas ni transferencias. Desconfía de enlaces enviados por SMS o WhatsApp por supuestos agentes. Si te ofrecen una “aplicación” para arreglar problemas, no la instales sin verificar.

Cómo reaccionar: Cuelga de inmediato las llamadas sospechosas. Anota el número o guarda la conversación. Informa a tu banco por su canal oficial sobre el intento de contacto. Presenta una denuncia policial para ayudar en la investigación (los mensajes y números pueden rastrearse). Si se ordenaron transferencias, intenta bloquearlas en el banco y explica la situación al personal. Si perdiste dinero, contacta al banco central o a la agencia de protección al consumidor de tu país para recibir orientación adicional (por ejemplo, si la estafa se disfrazó de un servicio público o una cooperativa).

5. Estafa del falso empleo

Ilustración de una laptop que muestra una oferta de empleo falsa con una etiqueta de dinero sospechosa, que representa la estafa del falso empleo

Cómo funciona: Los delincuentes explotan la necesidad de trabajo ofreciendo vacantes “increíbles” por correo, WhatsApp o redes sociales. Anuncian salarios por encima del mercado y una contratación rápida y sencilla. Al candidato interesado se le induce después a hacer pagos o entregar datos personales. Ejemplos comunes: piden dinero para cursos de capacitación (falsos entrenamientos), para exámenes médicos obligatorios (facturas falsas), para la “firma digital” de un contrato, o solicitan documentos y datos bancarios para “completar el registro”. Todo es mentira: el objetivo es robar datos (documentos, número de identificación, fotos de credenciales) o extorsionar dinero directamente.

Ejemplos y estadísticas: Las asociaciones bancarias advierten que los datos de candidatos filtrados en sitios de empleo se usan para este tipo de estafa. No hay estadísticas consolidadas del sector público, pero los casos se reportan con frecuencia. En 2026, en Brasil se publicaron orientaciones sobre la estafa del falso empleo en redes sociales y medios de comunicación, señalando que ya es común recibir ofertas falsas en grupos de WhatsApp y en LinkedIn.

Señales de alerta: Cuidado con propuestas que ofrecen salarios muy altos con pocos requisitos. Desconfía si te piden pagos antes de cualquier contratación o exigen documentos personales sensibles sin transparencia. Un correo de reclutamiento sin dominio corporativo (por ejemplo, que usa un correo gratuito) o mensajes por redes sociales de perfiles personales deben verificarse. Otras señales comunes: falta de entrevista presencial o por video formal, prisa excesiva del “reclutador” y solicitudes de dinero o información confidencial por WhatsApp.

Prevención: Investiga a la empresa anunciada en sitios confiables y en LinkedIn. Verifica si existe una vacante oficial publicada en el sitio corporativo. No hagas clic en enlaces enviados directamente; visita las páginas oficiales. No envíes documentos de identidad por mensaje sin estar seguro de la seriedad de la oferta. Recuerda: las empresas serias no cobran nada al candidato (ni tarifas, ni exámenes pagados, ni firmas pagadas). Si tienes dudas, contacta directamente a la empresa por su sitio oficial o teléfono.

Cómo reaccionar: Si detectas un anuncio falso, denúncialo: informa a la plataforma de empleo (LinkedIn, Indeed, etc.) o al organismo regulador laboral de tu país. Si ya pagaste algo, pide el reembolso de inmediato en tu banco y presenta una denuncia policial por fraude. También puedes reclamar ante la agencia de protección al consumidor si la estafa involucra a una empresa con dirección física. Guarda los mensajes y comprobantes para ayudar a la policía y al banco a rastrear la operación.

6. Estafa de inversión o negocio falso

Ilustración de un gráfico de barras ascendente con monedas y una alerta roja, que representa promesas falsas de inversión

Cómo funciona: El estafador crea sitios y perfiles falsos de empresas de inversión o de criptomonedas, prometiendo retornos altos y rápidos. Usan testimonios falsos y “opiniones de expertos” para atraer víctimas. Muchas veces permiten que el interesado haga una primera inversión pequeña e incluso devuelven algo de dinero para generar confianza. Después, convencen a la persona de invertir montos mayores. Cuando logran reunir una suma considerable, desaparecen con el dinero.

Ejemplos y estadísticas: En la lista de estafas comunes elaborada por bancos brasileños, la “falsa inversión” fue mencionada como técnica frecuente en 2024. Este tipo de emprendimientos fraudulentos ya figura en investigaciones policiales, muchas veces asociado con esquemas piramidales en línea. Reguladores financieros de distintos países han alertado sobre empresas que se aprovechan del interés en criptomonedas, un panorama similar en toda la región.

Señales de alerta: Promesas de retorno muy por encima del mercado (por ejemplo, ganancias mensuales garantizadas del 10%, “ganancia fácil”, etc.) son típicas de fraude. Investiga si la empresa anunciada está registrada ante el regulador de valores de tu país. Si el sitio es recién creado, está lleno de fotos genéricas y contactos sospechosos, desconfía. No entregues dinero a personas naturales o cuentas sin nombre de empresa. Ten cuidado si hay presión para invertir rápido, con frases como “última oportunidad”, o si el supuesto inversionista te contacta por redes sociales.

Prevención: Antes de invertir, consulta si la empresa está registrada ante el regulador de mercado de valores de tu país. Usa solo corredoras o bancos oficiales. Desconfía de “asesores” que te contactan por redes sociales. Nunca entregues tu número de identificación, contraseñas o billeteras digitales a terceros. Mantén el antivirus activo al navegar en sitios financieros. Y si la “inversión” implica descargar aplicaciones, verifica que sean apps oficiales (de Google Play o App Store).

Cómo reaccionar: Si te diste cuenta de que fuiste víctima, intenta detener transferencias futuras (retirando fondos antes de que el delincuente pida más). Presenta una denuncia policial por fraude y lleva evidencias (comprobantes de transferencia, capturas de los perfiles falsos). Notifica al regulador financiero y a los bancos que puedan rastrear las cuentas usadas en la estafa. En algunos casos, es posible pedir ayuda para recuperar valores a través del banco central y la policía (en fraudes financieros de gran magnitud). La agencia de protección al consumidor también puede orientarte en fraudes al consumidor, especialmente si hay denuncias similares.

7. Estafa de compra/venta falsa (comercio electrónico y redes sociales)

Ilustración de un carrito de compras con un escudo de seguridad roto al lado, que representa tiendas virtuales falsas

Cómo funciona: Los estafadores crean tiendas virtuales o perfiles falsos en redes sociales que ofrecen productos a precios muy por debajo del mercado. Usan fotos y descripciones idénticas a las de tiendas legítimas, pero nunca entregan el producto después del pago. También crean “promociones relámpago” o falsas páginas de comercio electrónico, correos de marketing falsos o cupones fraudulentos. Cuando la víctima paga (con tarjeta, transferencia o pago instantáneo), la tienda desaparece o envía un producto falsificado de baja calidad. Hay incluso variaciones: anuncian un producto real (por ejemplo, un televisor por una cantidad de dinero muy baja) y, cuando el comprador paga, le dicen que se agotó el producto y le “reembolsan” parcialmente pidiéndole pagar de nuevo el resto, quedándose con parte del dinero.

Ejemplos y estadísticas: Un estudio de una organización antifraude global indica que el 22% de los intentos de estafa provienen de fraudes relacionados con compras en línea. En Brasil, encuestas de 2025 muestran que las tiendas o compras falsas aparecían en cerca del 10% de las denuncias de fraude. Estas estafas se aprovechan especialmente de anuncios y perfiles falsos en plataformas como Instagram y Facebook.

Señales de alerta: Los precios demasiado atractivos son sospechosos. Verifica si el sitio tiene sello de seguridad (URL “https” y candado en el navegador). Busca referencias de la tienda (busca el nombre de la empresa en plataformas de reseñas y en la agencia de protección al consumidor, revisa si tiene dirección física). Evita los enlaces recibidos por correo o WhatsApp; escribe tú mismo la dirección del sitio. Revisa comentarios de otros compradores y busca las fotos de los productos (a veces son reposteadas de tiendas conocidas). En caso de duda, prefiere comprar en sitios oficiales o tiendas de confianza.

Prevención: Investiga la reputación de perfiles de venta nuevos. Prefiere medios de pago seguros (tarjeta de crédito, que puede tener reembolso en caso de fraude). Guarda comprobantes y capturas de las conversaciones. Mantén actualizados el antivirus y el navegador (algunos ofrecen alertas de sitios fraudulentos). En compras por redes sociales, usa la función de “pago dentro de la plataforma” cuando esté disponible, ya que ofrece algo de seguridad adicional. Desconfía de solicitudes de compra hechas por un número de WhatsApp desconocido.

Cómo reaccionar: Si te engañaron, presenta una denuncia policial por fraude y entrega toda la información (sitio web, comprobante de pago, conversaciones). Denuncia también ante la agencia de protección al consumidor y ante los administradores de la plataforma (Facebook Marketplace, sitios de anuncios clasificados, etc.) para que retiren el anuncio. Si pagaste con tarjeta, contacta a la administradora para disputar el cargo o pedir un reembolso. El propio banco central de tu país suele publicar orientación para consumidores sobre fraudes en compras en línea. No olvides avisar a tus amigos para que no caigan en la misma estafa.

8. Estafa de la factura o pago fraudulento

Ilustración de una factura bancaria rasgada por la mitad con una marca de X roja, que representa facturas adulteradas

Cómo funciona: El estafador altera facturas de pago para que el dinero se deposite en su propia cuenta. Puede hacerlo de dos formas comunes: falsifica por completo la factura (creando una nueva con sus propios datos) o modifica la factura original (por ejemplo, alterando el código de pago enviado por correo, sin que la víctima lo note, de modo que el dinero termina en la cuenta del defraudador). Esto suele ocurrir por correo electrónico (engañando a empresas o profesionales independientes) o mediante mensajes que se hacen pasar por la empresa legítima que cobra una deuda.

Ejemplos y estadísticas: En Brasil, la “estafa de la factura falsa” fue mencionada por empleados bancarios como uno de los fraudes recurrentes en 2024. Aunque no es tan frecuente como las estafas de WhatsApp o de pagos instantáneos, sigue siendo un riesgo clásico que continúa ocurriendo, principalmente a través de phishing por correo electrónico.

Señales de alerta: Revisa siempre con atención los datos del beneficiario de la factura (identificación del emisor, nombre de la empresa, monto) al momento de pagar. En la app del banco, antes de confirmar el pago, verifica si el nombre que aparece del destinatario corresponde a quien debería recibirlo. Las facturas de organismos públicos o empresas conocidas son fáciles de verificar en el sitio oficial. Si recibes facturas por correo de forma inesperada o de un remitente desconocido, desconfía.

Prevención: Al escanear o digitar el código de pago manualmente, el propio sistema muestra a quién va el dinero. Aprovecha esa verificación automática para detectar el fraude. Usa bancos o apps que muestren la “descripción del beneficiario” antes de confirmar el pago. Mantén activos el antivirus y los filtros de spam, para reducir las probabilidades de abrir correos falsos. Ante la duda, consulta al emisor de la factura por otro canal (teléfono, sitio oficial) antes de pagar.

Cómo reaccionar: Si pagaste una factura falsa, contacta de inmediato a tu institución financiera para intentar revertir el pago (los bancos pueden actuar si se detecta la falsificación en el débito). Después, presenta una denuncia policial y entrega el comprobante de pago. La empresa u organismo original debe ser avisado para evitar cobros duplicados. Dependiendo del caso, la justicia puede ordenar el bloqueo de las cuentas involucradas tras la investigación policial, pero es importante actuar rápido.

9. Phishing y ransomware (la “pesca” digital)

Ilustración de un anzuelo enganchando un sobre de correo electrónico, que representa ataques de phishing y ransomware

Cómo funciona: El phishing es el envío de mensajes, correos o enlaces falsos que imitan a empresas e instituciones para obtener datos o inducir a la víctima a descargar malware. Por ejemplo, el usuario puede recibir un correo “del banco” pidiéndole actualizar su contraseña a través de un enlace. En otro caso, se crea una página falsa (un sitio que imita al original) donde la víctima escribe su usuario y contraseña. El ransomware es una variante en la que, al hacer clic en un enlace o abrir un archivo adjunto malicioso, un programa malintencionado cifra los archivos de la computadora y exige un rescate en dinero para devolverlos.

Ejemplos y estadísticas: Kaspersky reportó que su sistema antiphishing bloqueó 554 millones de accesos a enlaces falsos en 2025. En Brasil, correos y mensajes fraudulentos se han usado incluso para ofrecer entradas “gratis” y falsas ofertas de empleo. En 2026, el 41% de los brasileños encuestados afirmó no confiar en su propia capacidad para reconocer una estafa, y el 40% solo se dio cuenta de que había sido engañado después de que un tercero se lo advirtiera, señal de la gran variedad de técnicas de phishing que existen.

Señales de alerta: Desconfía de correos y SMS que te piden hacer clic en un enlace “urgentemente” o descargar archivos adjuntos inesperados, aunque parezcan venir de amigos o empresas conocidas. Las URLs extrañas (con errores de escritura o dominios raros) son un indicio clásico. La falta de personalización en el mensaje (“Estimado cliente” genérico) también delata el phishing. En el caso del ransomware, las señales incluyen actividad extraña en la computadora (archivos cifrados con nombres extraños) y avisos de rescate en pantalla.

Prevención: Nunca hagas clic en enlaces de correos o SMS sospechosos. Pasa el cursor sobre los enlaces para ver la dirección real. Mantén actualizados el sistema operativo y el antivirus; pueden detectar sitios maliciosos y archivos adjuntos peligrosos. Haz copias de seguridad regulares de tus archivos importantes en un medio externo o en la nube; si sufres un ataque de ransomware, no perderás todo. Usa autenticación de dos factores en tus cuentas de correo y redes sociales. En redes sociales, cuidado al responder mensajes de desconocidos que ofrecen “promociones” o similares.

Cómo reaccionar: Si fuiste víctima de phishing y entregaste tu contraseña bancaria, cámbiala de inmediato en tu banco. Si descargaste malware, desconéctate del wifi, apaga la computadora y llévala a un técnico. Para el ransomware, la recomendación oficial es NO pagar el rescate (no hay garantía de recuperación); busca ayuda profesional y presenta una denuncia. Notifica a los equipos de respuesta a incidentes (CERT) de tu país sobre sitios y correos de phishing para que sean bloqueados. Si hubo pérdida económica, informa a tu banco y presenta una denuncia detallando el ataque.

10. Estafa del “recibo premiado” y otras promociones falsas

Ilustración de un recibo de compra con un lazo de regalo y un símbolo de prohibido, que representa promociones y sorteos falsos

Cómo funciona: Los delincuentes crean promociones, concursos o falsos sorteos (como uno de “recibo premiado”, una tableta gratis o una campaña de vacunación) para inducir a la víctima a entregar datos personales, pagar tarifas o hacer clic en enlaces infectados. Por ejemplo, envían un correo o WhatsApp diciendo que ganaste un premio, pero que debes pagar una pequeña cantidad para liberarlo o confirmar tu número de identificación en un sitio falso. Al llenar los formularios, entregas tu número de identificación, contraseñas, datos bancarios o incluso permites la instalación de malware.

Ejemplos y estadísticas: Aunque se comenta menos que las estafas con pagos instantáneos o WhatsApp, este tipo de estafa es común. En Brasil, las autoridades sanitarias ya alertaron contra campañas falsas de vacunación gratuita, por ejemplo. Muchos casos circulan en programas reales de sorteos de recibos que existen en ciertas regiones, y los estafadores se aprovechan de la similitud para aplicar fraudes. En 2025 incluso se reportaron casos de falsos “reembolsos de impuestos”.

Señales de alerta: Sé escéptico ante cualquier “sorteo” que pida un pago anticipado o que envíe enlaces por mensaje. Las campañas oficiales no cobran nada al ciudadano. Los correos con errores de escritura, logotipos mal hechos o URLs extrañas casi siempre son falsos. Además, los organismos públicos nunca se contactan por WhatsApp para entregar premios.

Prevención: No hagas clic en enlaces recibidos sin verificar la fuente. Busca en internet el nombre de la promoción antes de participar. Revisa si hay noticias o alertas oficiales (sitios de gobiernos, autoridades de protección de datos, sitios de noticias) sobre promociones legítimas. Protege tu correo y WhatsApp contra secuestros (contraseña fuerte y copias de seguridad). Desconfía especialmente de cadenas de WhatsApp que ofrecen premios y piden que las reenvíes a otras personas; generalmente son virus o estafas.

Cómo reaccionar: Si caíste en una de estas estafas, bloquea al delincuente (borra el contacto o mensaje), elimina cualquier app instalada y cambia tus contraseñas de inmediato. Presenta una denuncia policial relatando el fraude, especialmente si entregaste documentos. En caso de robo de tu número de identificación, informa a los burós de crédito de tu país y a la agencia de protección al consumidor para evitar el uso indebido de tus datos. Para el phishing con recibos falsos, envía una denuncia al sitio oficial de las autoridades fiscales de tu región (que gestionan los sorteos verdaderos) y al equipo de respuesta a incidentes correspondiente.

Secuencia típica de una estafa

A continuación, una representación del flujo de las etapas comunes en muchas estafas virtuales. En general, el atacante comienza con la ingeniería social, convence a la víctima de entregar datos o descargar algo, ejecuta la estafa y luego obtiene dinero o información.

Diagrama de flujo con 5 etapas de una estafa virtual: identificación del objetivo, ingeniería social, ejecución de la estafa, retiro o exfiltración, y denuncia de la víctima

Tabla comparativa (canales y prevención)

Estafa Canal de ataque Principales medidas de prevención
WhatsApp clonado SMS de código falso, llamada o mensaje que finge ser soporte Activar verificación en dos pasos; no dar el código de verificación a nadie
Fraude con transferencias instantáneas (código QR, “el centavo”) Código QR falso, enlaces, llamadas pidiendo devolución Confirmar al destinatario en la app; disputar la transacción de inmediato; usar el mecanismo de reversión del banco
Clonación/cambio de tarjeta Cambio físico de la tarjeta en el datáfono; llamada de “banco” + mensajero Pasa la tarjeta tú mismo; verifica el monto; nunca entregues tarjeta y clave; desconfía de “mensajeros” del banco
Falso centro de atención bancaria Teléfono o WhatsApp que finge ser del banco Colgar y llamar a números oficiales; no enviar contraseñas o códigos por mensaje
Falso empleo Anuncios y mensajes en redes sociales/WhatsApp Verificar la empresa en LinkedIn/sitio oficial; no pagar por la vacante; confirmar el correo/canal oficial
Falsa inversión Sitios y perfiles falsos en internet Desconfiar de retornos elevados; consultar el registro ante el regulador; no compartir datos confidenciales
Compra/venta falsa Sitios falsos, perfiles fake en redes sociales Comprar en sitios conocidos; confirmar la reputación del vendedor; verificar la URL antes de pagar
Factura falsa Correo o SMS con facturas adulteradas Verificar la identificación del beneficiario en la app; revisar el nombre del destinatario antes de pagar
Phishing (“pesca” digital) Correo, SMS y enlaces maliciosos No hacer clic en enlaces sospechosos; mantener el antivirus actualizado; usar autenticación multifactor
Aplicación / “mano fantasma” Llamada + envío de app maliciosa al celular Nunca instalar apps pedidas por llamada; colgar y hablar directamente por el canal oficial del banco

Recomendaciones generales de seguridad digital

  • Cuida tus contraseñas y tu autenticación: Usa contraseñas fuertes y distintas en cada servicio. Activa la verificación en dos pasos (2FA) siempre que sea posible. Nunca compartas contraseñas ni códigos temporales (SMS/correo) con nadie.
  • Verifica siempre las fuentes: Las empresas y organismos públicos tienen contactos oficiales. Revisa si el sitio del banco/proveedor es genuino (candado en la barra del navegador) y si el número que te llamó es el oficial. Desconfía de urgencias injustificadas.
  • Protege tus dispositivos: Mantén actualizados el sistema operativo, el antivirus y los navegadores. Instala apps solo desde tiendas oficiales (Google Play/App Store). Usa soluciones de seguridad (antivirus, antimalware) para detectar amenazas.
  • Usa conexiones seguras: Evita el wifi público no seguro al hacer transacciones bancarias. Prefiere redes privadas o usa una VPN confiable.
  • Haz copias de seguridad regulares: Guarda copias de documentos importantes en un lugar seguro o en la nube. Así, si sufres ransomware o pérdida de datos, podrás recuperar la información sin pagar rescate.
  • Educación y atención: Los estafadores explotan emociones (miedo, codicia). Haz una pausa antes de tomar decisiones financieras; consulta a terceros de confianza. Enseña a tus familiares (especialmente a los adultos mayores) sobre las estafas comunes. Ante la duda, confirma siempre y busca información oficial.

Recursos oficiales y de seguridad

Los siguientes recursos, citados como ejemplo de Brasil, ilustran el tipo de organismos a los que puedes acudir; busca los equivalentes en tu propio país (banco central, policía, agencia de protección al consumidor, equipo nacional de respuesta a incidentes de seguridad, etc.):

  • CERT.br (Centro de Estudios, Respuesta y Tratamiento de Incidentes) — organismo brasileño vinculado al NIC.br. Ofrece guías, consejos y permite reportar incidentes de seguridad (como sitios de phishing o fraudes). Sitio: cert.br
  • Policía Federal de Brasil (Comunica PF)portal para reportar delitos. Si sospechas de una estafa, presenta la denuncia ante la policía o el departamento de delitos cibernéticos de tu país.
  • Agencia de protección al consumidor de Brasil (Procon) y consumidor.gov.br — para estafas relacionadas con compras de productos o servicios, presenta el reclamo ante la agencia de protección al consumidor de tu país.
  • Banco Central de Brasilsitio y defensoría para casos de servicios financieros. Ofrece orientación y registro de quejas formales contra bancos que no cumplan las reglas de reembolso. Más información sobre seguridad en pagos instantáneos en bcb.gov.br/estabilidadefinanceira/segurancadigital.
  • Kaspersky (ciberseguridad)blog oficial con análisis de amenazas actuales y consejos de protección, incluyendo phishing y estafas.
  • AV-Comparatives — organización que publica pruebas de protección. Aunque se enfoca en antivirus, sus informes contienen estadísticas globales de malware y phishing.
  • ESET y Trend Micro — empresas de seguridad que publican informes sobre amenazas digitales, incluyendo tendencias de ataques en América Latina.
  • Policía y unidades especializadas en cibercrimen — muchas ciudades tienen unidades especializadas en delitos virtuales; busca la de tu región. La SaferNet Brasil también lista contactos de unidades estatales en ese país.
  • Guías y cartillas — el propio CERT.br (NIC.br) ofrece cartillas sobre estafas. Una en especial, “Estafas: ¿caíste? Mira qué hacer”, es útil para quien ya fue víctima.

Mantenerse informado a través de canales oficiales y aplicar buenas prácticas de seguridad son las mejores defensas contra estas estafas. Las estadísticas y reportes citados muestran que la profesionalización de los delincuentes cibernéticos está en aumento. Usan ingeniería social, sistemas de pago modernos y hasta inteligencia artificial para engañar. Por eso, desconfiar de ofertas “demasiado buenas para ser verdad” y verificar siempre la credibilidad es esencial. Ante la duda, contacta a los organismos de protección y haz transacciones solo por canales oficiales. Así reducirás mucho el riesgo de caer en una de las estafas que están engañando a millones de personas.

Fuentes: Estadísticas de organismos oficiales brasileños (Senado, federación de bancos, foro de seguridad pública) y de la Global Anti-Scam Alliance; estudios y alertas de empresas de seguridad como Kaspersky y ESET; además de orientaciones de asociaciones bancarias y del Banco Central de Brasil. Estos materiales fundamentan las descripciones anteriores sobre modalidades de estafa y medidas de precaución.

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